RELOJES MECANICOS Reloj Mecanico: Detalle Completo Del Mecanismo De Los Relojes MecanicosSomos Relojeros Expertos en Relojes Mecanicos de Todas Las Marcas y prestamos un completo Servicio Técnico De Relojería - Disponemos de Taller Propio Para La Reparación y Restauración De Todo Tipo De Relojes Mecánicos, Servicio Técnico De Reparación De Relojes Mécanicos De Cuerda manual y Relojes Automáticos, Para Relojerías y Joyerías, Atención Personalizada Para Particulares en España y En Todo El Mundo Un reloj mecánico simple se compone de aproximadamente 150 piezas. Los relojes mecánicos más complicados pueden contener entre 250 piezas individuales hasta las 1728 piezas mecánicas diferentes del Calibre 89 de La Firma Suiza Patek Philippe que es probablemente el reloj más complejo que jamás se haya fabricado
Un reloj mecánico sencillo utiliza los siguientes componentes - el muelle, pone el reloj en marcha
- el volante del muelle espiral, oscila y permite que el reloj funcione debidamente
- el escape, distribuye los impulsos del oscilador
- el tren de engranajes, transmite la fuerza
- el muelle real o la polea de pesa
- el rodaje de minutería, activa la aguja
Una esfera compleja no indica «sólo» la hora, ofrece mucha información más. Estas informaciones adicionales se llaman complicaciones. Complicaciones comunes son, por ejemplo, la indicación del día de semana, el mes y el mecanismo de un cronómetro; sin embargo, el carillón ya es una pieza mucho más artística. Un reloj que reúne todos estos elementos y aun complicaciones astronómicas (y mucho más), se designa como reloj con grandes complicaciones Grande Complication. El reloj de bolsillo probablemente más complicado del mundo es el Calibre 89 un reloj de bolsillo Grande Complication de la firma Suiza Patek Philippe que reúne 33 complicaciones. Tiene un calendario perpétuo eterno, con 24 agujas y varias alarmas mecánicas, que actúan como timbres, además el reloj es capaz de indicar la hora exacta de la salida y de la puesta del sol, las fases lunares y la fecha de Pascua. Este reloj excepcional fue creado con ocasión de la celebración del 150º aniversario de la constitución de la empresa Patek Philippe. Existen solamente cuatro ejemplares de esta joya sin par del arte relojero. En una subasta celebrada en Ginebra en 2004, se vendió un Calibre 89 por el precio increíble de 6,6 millones de francos suizos. El reloj mecánico de pulsera de fabricación en serie más complicado y más caro del mundo (edición limitada a 30 unidades) es el Reloj Blancpain 1753, que utiliza 740 componentes diferentes. Cada reloj fue regulado por separado, fabricado y decorado a mano. Algunas piezas son del mismo calibre que un cabello humano; sólo pocos relojeros muy expertos y dotados son capaces de dominar estas dificultades. Para fabricar un reloj Grande Complication se necesita un mínimo de un año para la fabricación de los diferentes mecanismos, su montaje, el ajuste de engranajes, y la afinación completa de la maquinaria ya montada en su caja. A lo largo de los siglos, los relojeros han refinado el arte de las complicaciones relojeras, llevándolo a precios astronómicos. Uno de los relojes más famosos del Mundo es el «Marie Antoinette» del gran relojero Suizo Abraham-Louis Breguet (1747-1807). Este reloj se fabricó por encargo de la reina Marie Antoinette en 1783 y tenía que estar equipado con todas las complicaciones (una elegante esfera de esmalte, cristal de roca, todas las piezas de oro en lugar de acero y latón, etc.). La fabricación de este reloj excepcional fue tan compleja que el mismo Breguet no llegó a vivir la finalización de la obra. Y Marie Antoinette ya había muerto en la guillotina cuando el reloj relumbró por primera vez en todo su esplendor en 1827. Un Reloj prácticamente invendible es el famoso «Marie Antoinette» que ha cambiado muchas veces de propietario. En abril del año 1983 formaba parte de la colección de Sir David Salomon en el Meyer Memorial Institute de Jerusalén, donde fue robado durante los días de Pascua. Desde entonces se desconoce el paradero de este tesoro. Nicolas Hayek, cuyo imperio relojero posee actualmente los derechos de la marca Breguet, decidió reconstruir el «Marie Antoinette». Durante casi tres años, diez relojeros fabricaron una reproducción idéntica al original basándose en fotos. En el salón de relojería Baselworld 2008, Hayek presentó con orgullo la obra de arte Casi Todas Las Marcas que fabrican Relojes mecánicos en la actualidad utilizan el mismo sistema para realizar su propio modelo de Reloj Mecánico: las partes esenciales de un Reloj Mecánico, como el que podemos ver en la Fotografía Son:
1) Muelle Real 2) Tren De Engranajes 3) Rueda De Escape y Ancora 4) Balancin
Con Esos Elementos de Micro-Mecánica De Precisión, se consigue hacer funcionar un reloj mecánico, de cualquiera de las marcas que podemos encontrar actualmente en el mercado, los relojes Mecánicos Automáticos, sólo se diferencian del que aquí mostramos por la incorporación del mecanismo de la masa oscilante, Los Relojes De Sonería, también incorporan un mecanismo, que les permite hacer sonar un gong, unas campanas u otros instrumentos sonoros...
El movimiento básico de un reloj mecanico consiste en tres mecanismos.
El primero mecanismo que sirve para definir a un reloj mecanico es el muelle real o motor. El segundo mecanismo que podemos encontrar es el "tren de ruedas" o Tren De Engranajes que consiste en una serie de engranajes que reducen la velocidad que necesita para la rueda del segundero a las velocidades menores que se requieren para el piñón minutero y el piñón que mueve las agujas horarias. El tercero mecanismo, es la rueda de escape, que es un mecanismo de control de escape, que transmite que la fuerza del muelle real (la Cuerda) a través del tren de engranajes a un índice preciso.
Sin el mecanismo de escape, los engranajes y las manecillas girarían hasta pararse rápidamente el muelle real. Este control consiste en la rueda de escape, la palanca o paleta de escape, el volante y el pelo o muelle delgado. Los dos diminutos dedos de la palanca de escape, una pieza con forma de horquilla que se mece de un lado a otro, permiten que la rueda de escape avance un diente con cada oscilación del volante. Es éste el tic-tac que produce su reloj.
El volante oscila cinco veces por segundo, entorno a unas 432.000 veces al día, y más de 157 Millones veces al año (En Concreto gira 157.680.000 Veces) . La rueda de escape quizás uno de los mecanismos más importantes del tren de engranes del reloj mecánico, transmite la presión del muelle real a la palanca de escape. Esto empuja al volante, el cual vuelve a hacer oscilar al volante, a razón de cinco veces por segundo.
Los primeros mecanismos que se han utilizado para un reloj, no han sido exactamente mecánicos, sino, que han utilizado infinidad de variantes, Desde la prehistoria el hombre Erigió columnas de piedra de modo que cuando un astro coincidiera con su alineación, señalase un momento o fecha importante. Los antiguos obeliscos egipcios eran pilares cuya sombra se desplazaba a medida que transcurría el día y marcaba las horas entre el amanecer y la caída del sol.
El siguiente adelanto técnico fue la creación de relojes con movimiento propio, que eran aquellos que no dependían del Sol. Los babilonios, los egipcios, los chinos y los hindúes utilizaron el agua contenida en un recipiente graduado, del que se escapaba, y hacía descender su nivel. El nivel del agua coincidía con una escala marcada en el recipiente que señalaba las horas. Otro tipo de reloj de flujo es el de arena, que data de hace aproximadamente 500 años. La arena cae de un compartimiento superior a uno inferior a través de un estrecho cuello. Cuando ha caído totalmente se invierte el reloj y el procedimiento recomienza. Se debe conocer el lapso que tarda en completarse el ciclo. Otro método utilizado como reloj fue la velocidad con que una vela se consumía o quemaba, aunque ya los romanos utilizaban también cuerdas con nudos y lámparas de aceite con depósitos graduados.
Los relojes mecánicos, con manecillas que avanzan lentamente por la acción de engranajes, aparecieron hace varios siglos. Se conserva el reloj fabricado en 1364 para el palacio de Carlos V, en París. En estos primitivos relojes el movimiento se originaba por un peso colgante que impulsaba una rueda dentada o árbol de volante cuyos dientes estaban dispuestos en forma perpendicular al diámetro de la misma. Dos láminas llamadas “paletas” , dispuestas sobre un eje horizontal que oscilaba, engranaban en los dientes del árbol del volante y regulaban su movimiento. Este fue el primer sistema de escape empleado en los relojes, del mismo modo que la pesa constituyó el primer sistema motriz. Falta aún que hagamos referencia al tercer sistema o parte esencial de un reloj, el oscilador, que controla los movimientos de escape. En el primitivo reloj que describimos, esta función estaba a cargo de una palanqueta fijada en el extremo del eje de escape (aquel con las dos láminas), que oscilaba merced al impulso que ejercían los dientes del árbol de volante. La duración de la oscilación, y por ende del escape, era regulada mediante una pesa deslizante fija a la palanqueta. Estos relojes resultaban inseguros debido a sus primitivos mecanismos de escape y oscilación.
Las primeras noticias de los relojes mecánicos se hallan en los "Libros del saber de Astronomía" de Alfonso X el Sabio, compilados en 1267-1277. El primer motor utilizado en los relojes mecánicos fue el de pesas: un peso se colocaba en el extremo de una cuerda, la cual se fijaba y enrollaba por el otro extremo a un tambor giratorio; el peso descendía y la cuerda, al desenrollarse, hacía girar el tambor.
En el siglo XV hubo dos invenciones: el motor de muelle y la conoide (descrita por Leonardo da Vinci en uno de sus bocetos) Huygens en 1657 construyó un reloj mecánico con péndulo.
Galileo había realizado ya un boceto de un reloj de péndulo en 1641 El funcionamiento de nuestro relojes mecánicos tiene por principio la idea de encadenamiento del engranaje, de la relación entre la rueda y el tiempo. La gravedad es la que mide el tiempo Por efecto de la caída de un peso unido a una polea, va girando una rueda dentada, y otro juego de ruedas complementario recibe este movimiento y lo transmite a las manecillas de una esfera.
La velocidad de caída del peso en un reloj mecánico no es constante, ya que se produce una aceleración que obliga al engranaje a ir cada vez más deprisa, lo que impide comunicar un movimiento periódico estable a las manecillas.
Los relojes se utilizan desde la antigüedad. A medida que ha ido evolucionando la ciencia y la tecnología de su fabricación, han ido apareciendo nuevos modelos con mayor precisión, mejor prestancia y menor costo de fabricación. Es quizá uno de los instrumentos más populares que existen actualmente y casi todas las personas disponen de uno o varios relojes personales de pulsera. Mucha gente, además de la utilidad que los caracteriza, los ostentan como símbolo de distinción, por lo que hay marcas de relojes muy finas y lujosas.
Asimismo, en los hogares hay varios y diferentes tipos de relojes; muchos electrodomésticos incorporan relojes digitales y en cada computadora hay un reloj. El reloj es un instrumento omnipresente en la vida actual, debido a la importancia que se da al tiempo en las sociedades modernas. Sin embargo, las personas que viven en las comunidades rurales, lejos del ruido de la vida moderna, pueden darse el lujo de omitir el uso de este instrumento debido a que no tienen prisa en su modo de vida. Aun las personas que viven en las grandes ciudades industriales, podrían omitir el uso del reloj cuando ya tienen un esquema de actividades en pleno dominio o bien cuando su vida ya no requiere los tiempos precisos de estar en determinados lugares.
La mayor precisión conseguida hasta ahora es la del último reloj atómico desarrollado por la Oficina Nacional de Normalización (NIST) de los Estados Unidos de Norte América (U.S.A), el NIST-F1, puesto en marcha en 1999, es tan exacto que tiene un margen de error de solo un segundo cada 30 millones de años.
Relojes Mecánicos de Pulsera
Al principio, este tipo de relojes sólo los llevaban las mujeres, hasta la Primera Guerra Mundial en que se hicieron populares entre los hombres de las trincheras.
Los relojes de pulsera vienen todos con dos correas ajustables que se colocan en alguna de las muñecas para su lectura. Son de tipo analógico y digital. Aunque la carátula de la mayoría de ellos es generalmente redonda, también existen de carátula cuadrada, hexagonal y hasta pentagonales. |